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Reflexiones LOAL Reflexiones LOAL · Hábitos y cambio

¿Cuántas veces necesitamos tropezar con la misma piedra?

Sobre los hábitos que repetimos, el miedo a cambiar y aquello que nos impide avanzar.

Jessica Jessica · Método LOAL 7 min de lectura Reflexiones LOAL

Hay algo que merece la pena preguntarnos: ¿por qué seguimos haciendo cosas que sabemos que no nos hacen bien?

Permanecemos en relaciones que nos hacen sufrir, mantenemos hábitos que queremos abandonar o repetimos decisiones cuyos resultados ya conocemos.

No siempre es porque no sepamos qué hacer. A veces lo sabemos perfectamente, pero entre comprenderlo y llevarlo a la práctica existe una distancia que no resulta tan fácil recorrer.

¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

Lo conocido nos proporciona cierta seguridad, incluso cuando nos perjudica.

Podemos aferrarnos a los momentos buenos de una relación sin valorar cuánto sufrimiento nos provoca. O encontrar en un cigarrillo unos minutos de aparente tranquilidad, aunque llevemos años deseando dejar de fumar.

Nuestro cerebro aprende a asociar determinados comportamientos con el alivio, la recompensa o la seguridad. Con el tiempo, esas respuestas pueden convertirse en automatismos que se activan incluso antes de que seamos plenamente conscientes de ellos.

Además, cambiar implica enfrentarnos a lo desconocido.

Imaginamos lo que podríamos perder, anticipamos dificultades y construimos escenarios que todavía no han ocurrido. Y, en ocasiones, ese futuro imaginado acaba pesando más que las consecuencias reales de continuar como estamos.

Pero hay algo que también conviene observar: ¿qué estamos dejando de vivir mientras mantenemos aquello que nos cuesta soltar?

Quizás hemos renunciado a proyectos que nos ilusionaban, nos hemos alejado de personas importantes o hemos ido adaptando nuestras necesidades a situaciones que antes no habríamos aceptado.

Como estos cambios suelen producirse poco a poco, podemos tardar mucho tiempo en reconocerlos.

No todas las renuncias significan lo mismo

Cambiar también puede implicar esfuerzo, paciencia y sacrificios.

Preparar una oposición, recuperar un hábito saludable o trabajar por un proyecto personal puede exigirnos renunciar temporalmente a ciertas comodidades.

La diferencia está en lo que esas renuncias representan.

Unas nos acercan a nuestros objetivos. Otras nos mantienen atrapados en situaciones que ya no queremos.

Por eso, antes de preguntarnos cuánto estamos dispuestos a soportar, quizás deberíamos plantearnos:

¿Lo que estoy sacrificando hoy me acerca a la vida que quiero o me está alejando de ella?

Tropezar no es lo mismo que aprender

Cuando aprendemos a caminar, nos caemos muchas veces. Cada intento nos permite ajustar el equilibrio, descubrir cómo apoyar los pies y ganar seguridad.

Sin embargo, cuando se trata de nuestra vida, no siempre aprovechamos las experiencias de la misma manera.

Podemos suspender un examen y volver a prepararlo utilizando exactamente los mismos apuntes y el mismo método de estudio.

Podemos terminar una relación que nos hacía daño y, tiempo después, encontrarnos en otra con dinámicas muy parecidas.

O decidir abandonar el tabaco o el alcohol y descubrir, unos días después, que hemos vuelto a consumir sin haber identificado qué situaciones, emociones o necesidades favorecieron esa recaída.

En todos estos casos hay algo en común: el deseo de obtener un resultado distinto sin haber modificado suficientemente aquello que nos conduce al mismo lugar.

Pero cada caída debería servirnos para algo más que volver a intentarlo.

No basta con recordar lo que ocurrió. Necesitamos comprender qué nos llevó hasta allí, qué señales pasamos por alto y qué recursos podríamos utilizar la próxima vez.

Porque reconocer un patrón es importante, pero no garantiza que podamos romperlo.

Aprender a protegernos

Imagina que caminas por un sendero y tropiezas con una piedra.

La primera vez puede sorprenderte. La segunda quizás recuerdes que estaba allí. Pero, si sigues pasando por el mismo lugar sin mirar dónde pisas, conocer el obstáculo no evitará que vuelvas a caer.

Puedes detenerte, buscar otro recorrido, prestar más atención o prepararte mejor para atravesarlo.

En nuestra vida sucede algo parecido.

A veces necesitamos establecer límites, pedir ayuda, modificar nuestro entorno o desarrollar herramientas que antes no teníamos.

Y otras veces descubrimos que lo más difícil no es identificar lo que nos perjudica, sino renunciar a aquello que también nos proporciona.

En una relación puede ser la esperanza de que la otra persona cambie. En una adicción, el alivio inmediato. En determinados hábitos, la comodidad de no enfrentarnos a algo nuevo.

Comprender qué función cumple aquello que repetimos nos permite empezar a buscar alternativas.

🌿 Reflexión LOAL

Conocer la piedra no evita la caída. Lo que la evita es cambiar la forma en que caminas.

Cuando cambia nuestra manera de mirar

Mi madre fumaba dos paquetes de tabaco al día. Durante años no había querido dejarlo.

Cuando mi padre enfermó, hizo una promesa: si su salud mejoraba, dejaría de fumar.

Y así lo hizo.

Dejó el tabaco de un día para otro, sin medicación ni tratamiento. Incluso hoy, después de tantos años, reconoce que en ocasiones todavía le apetece fumar.

Siempre me ha hecho reflexionar su historia.

¿Qué había cambiado?

El tabaco seguía siendo el mismo, pero su manera de mirar aquella decisión era diferente.

Hasta entonces, dejar de fumar no había sido una prioridad para ella. Aquella promesa le dio un motivo que, en ese momento, tuvo más peso que el deseo de seguir fumando.

A veces, cambiar de perspectiva nos permite encontrar razones que antes no habíamos sido capaces de ver.

Por supuesto, no todas las personas pueden abandonar una adicción de esa manera. La dependencia tiene componentes físicos, psicológicos y sociales, y muchas veces requiere tratamiento y acompañamiento profesional.

Pero su experiencia nos invita a hacernos una pregunta:

🌿 Pregunta LOAL
  • ¿Qué tendría que cambiar en tu manera de mirar una situación para empezar a tomar decisiones diferentes?

No busques una respuesta perfecta. A veces basta con empezar a mirar lo de siempre desde un lugar nuevo.

Elegir desde ti

En el Método LOAL, la Observación nos invita precisamente a reconocer esos automatismos sin quedarnos únicamente en lo que vemos en la superficie.

La Acción consiste en transformar esa comprensión en decisiones concretas, adaptadas a nuestras posibilidades y circunstancias.

Y la Liberación no significa borrar lo vivido ni conseguir que nada vuelva a dolernos. Significa que nuestras experiencias pueden ayudarnos a construir una forma distinta de relacionarnos con nosotros mismos y con aquello que nos rodea.

Cambiar no siempre es inmediato. Hay procesos que requieren tiempo, acompañamiento y varios intentos. Especialmente cuando hablamos de adicciones o de relaciones en las que existen dependencias emocionales.

Pero avanzar no consiste en demostrar que nunca volveremos a caer.

Consiste en reconocer cada vez mejor nuestro camino y desarrollar los recursos necesarios para recorrerlo de otra manera.

Porque, a veces, aquello que necesitamos recuperar no está al final del camino, sino en todo lo que hemos ido dejando de lado mientras repetíamos la misma historia.

A veces lo que necesitamos recuperar no está al final del camino, sino en todo lo que fuimos dejando de lado.

Y tú…

¿Hay alguna piedra con la que sigues tropezando, aunque ya sabes que está ahí?

Quizás hoy no necesites encontrar todas las respuestas. Puede que sea suficiente con empezar a preguntarte qué te lleva una y otra vez hasta ese mismo lugar.

Aquí. Ahora. Y tú.

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Bibliografía

Referencias que sustentan la mirada del Método LOAL sobre los hábitos, el cambio de conducta y la prevención de recaídas.

  1. Wood, W., & Rünger, D. (2016). Psychology of Habit. Annual Review of Psychology, 67, 289–314.
  2. Lally, P., van Jaarsveld, C. H. M., Potts, H. W. W., & Wardle, J. (2010). How are habits formed: Modelling habit formation in the real world. European Journal of Social Psychology, 40(6), 998–1009.
  3. Michie, S., van Stralen, M. M., & West, R. (2011). The behaviour change wheel: A new method for characterising and designing behaviour change interventions. Implementation Science, 6, 42.
  4. Marlatt, G. A., & Donovan, D. M. (Eds.). (2005). Relapse Prevention: Maintenance Strategies in the Treatment of Addictive Behaviors (2nd ed.). Guilford Press.

Este artículo combina la experiencia personal y la reflexión propia de la autora con conceptos psicológicos respaldados por la literatura científica. La experiencia personal relatada es una anécdota, no una recomendación clínica ni una prueba de eficacia. Tiene un carácter divulgativo y refleja la filosofía del Método LOAL. No sustituye la valoración ni el tratamiento realizado por profesionales de la salud. Cuando una adicción o un patrón genera un malestar intenso o limita la vida diaria, es recomendable buscar apoyo profesional.

Jessica
Jessica López Albadalejo
Enfermera desde hace más de 20 años · Coach personal certificada · Creadora del Método LOAL

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